Es un pequeño pueblo de estilo antiguo y arquitectura tipo colonial. La iglesia, los amplios ventanales enrejados, las puertas altas de madera, le dan ese toque pintoresco. Es muy tranquilo y más que una la vuelta no tiene para hacer. Durante sus fiestas populares, el adorno típico mexicano de los banderines por encima de las calles le agrega color.
¿Qué hacer?
No hay más que darle la vuelta al centro y visitar el museo de arqueología maya que expone figuras y elementos hallados en una zona arqueológica que reside en una isla artificial a unos 40 km (no abierta al público).
A 10 minutos se encuentra un pequeño poblado llamado Pomuch, famoso por sus panes y si es época de la celebración de los muertos, el fin de semana anterior al 1 de Noviembre allí tienen una tradición muy peculiar: desentierran y limpian los huesos de los muertos en el cementerio, les cambian la vestimenta, les llevan sus ofrendas y los dejan listos para la próxima celebración.
¿Dónde comer?
Hay muy pocos sitios donde comer algún antojito mexicano alrededor del centro.
¿Dónde dormir?
Hay un hotel a la vista sobre la calle principal, a dos o tres cuadras de la estación autobús.
Cuesta u$20 por habitación doble sencilla.
¿Cómo llegar?
Se puede llegar desde Mérida dado que se encuentra a una hora antes de Campeche (u$5,4). O bien, se puede visitar desde Campeche (u$2,6). En Mérida, sale de la estación de segunda clase que se ubica en la calle 69 entre 68 y 70, junto al ADO. Y en Campeche, sale de la estación de segunda clase ubicada en avenida Gobernadores entre calles Chile y Paraguay, a cinco cuadras del mercado y del área del centro histórico.
A Pomuch se llega desde Hecelchakan y el autobús cuesta a lo sumo 1u$.
Nota:
El museo abre de martes a domingo, de 8 a 19.30 hs. y la entrada cuesta u$2,9. Está ubicado a un lado de la plaza principal.