Esta vinícola se convirtió en un museo tras haber conservado las instalaciones desde su origen. Barricas centenarias, maderas que conservan aromas del más puro añejamiento, bodegas laberínticas y lúgubres, prensas, despalilladoras, embotelladoras y otras máquinas manuales. Es una herencia cultural de 412 años. Allí se hizo el primer vino comercial de América.
La historia cuenta que el primer registro que se tiene corresponde a Don Lorenzo Garcia quien recibió el título de propiedad el 8 de agosto de 1597. Por eso se habla de la Hacienda San Lorenzo. Desde entonces la vinícola estuvo en manos de diversas familias y en el siglo XIX, Don Evaristo Madero (patriarca de la familia Madero y abuelo del presidente mexicano Francisco Ignacio Madero) compró la hacienda. Estudió enología en Europa y trajo esos conocimientos.
Desde su origen se ha producido vino ininterrumpidamente.
A partir de 1893, la vinícola ha estado en manos de la familia Madero y generación tras generación, sigue manteniendo sus genes y su tradición.
Es sorprendente que en México sobrevivan vinícolas de similar edad al descubrimiento de América aún cuando el vino no es una costumbre popular.
Casa Madero está paradójicamente ubicada en el valle de Parras, en el ejido San Lorenzo. Antes de llegar a Parras, los viñedos a ambos lados de la carretera te dan la bienvenida.
Al entrar a Casa Madero, vimos un kiosco, una capilla y la antigua casona de una hacienda. No cabe duda que en ese lugar trascendió historia y cultura.
Casa Madero cuenta con 430 hectáreas de viñedos de las cuales unas 180 está apenas madurando. Es el segundo viñedo más grande de México, después de L.A. Cetto en el Valle de Guadalupe, Baja California.
La vendimia (cosecha de la vid) es en Agosto y Septiembre y el 9 y 10 de agosto se celebran las fiestas de vendimia, en la ex hacienda, abiertas para todo el pueblo. El 10 de Agosto coincide con el día de San Lorenzo. Hay danzas, en la noche se apaga la luz en la hacienda y desde lo alto del cerro bajan los danzantes con antorchas, nos contaba nuestro guía a quien le encanta esta celebración, tiran fuegos artificiales, hay carreras de caballo, hay baile popular. La entrada es gratuita, los invitados solo pagan por el vino y uvas que consuman, con eso se costea los gastos de la fiesta. Rendon, nuestro guía, tiene más de 20 años trabajando allí y trabaja de guía en fin de semana por amor al lugar, ya que entre semana trabaja en el área de envasado.
Nuestra visita empezó y terminó en el área museo donde se observan los antiguos tanques de fermentación, las bodegas de añejamiento y los viejos barriles de madera. La vinícola está decorada con galerías cuyos techos altos están forrados de vid.
Hay un museo al aire libre que exhibe viajes máquinas y herramientas utilizadas y adquiridas durante su trayectoria. Hay tinas de madera donde antiguamente las doncellas pisaban la uva para prensarla. Están las primeras etiquetadoras, prensas, embotelladoras, etc.
Conocimos las diferentes áreas que conforman el proceso de producción del vino (prensa fermentación, añejamiento, embotellado, etiquetado, etc.)
Visitamos la sala donde se produce el brandi. Hay alambiques de olla y de columna, originales de la región de Cognac. Los alambiques son preciosos, son de cobre porque resisten altas temperaturas. El primer Brandi que se destiló allí se llamó Evaristo I. La producción de brandi es igual que la de coñac, sólo que no lleva ese nombre por la denominación de origen de "Cognac".
El proceso conlleva un destilado doble, con temperatura controlada ya que el vino tiene ebullición a 68 grados centígrados.
Un brandi es una bebida destilada, un vino es una bebida fermentada que no se destila.
En las tierras del Valle de Parras ya existían vides criollas, silvestres y sobre estas se hicieron injertos de uvas europeas. En la actualidad cultivan por ejemplo: Siraz, Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Carmenere, Zinfandel, Chardonnay, Semillon, Chenin Blanc, Colombard, entre otras.
Tienen varias etiquetas: la más simple se llama San Lorenzo que es un ensamble de cepas con una tendencia a vino dulce, luego están los varietales Casa Madero de sabor moderado dulce y semi seco, Casa Grande que son vinos con mayor cuerpo y Selección de barricas que es su mejor etiqueta y combina estas variedades: Cabernet Franc, Merlot y Cabernet Sauvignon, su añejamiento de 2 años y 4 meses, se hace en barricas nuevas y semi nuevas de tostado medio.
Al finalizar el recorrido, visitamos La Casa Grande que es el casco de la antigua hacienda rodeado de campos tupidos y nogales inmensos (no te extrañe que al caminar por allí te caiga una nuez en la cabeza). Conserva los espacios tal como eran en un principio con su decoración de escultura en cantera, las puertas de madera y otros detalles coloniales. Este lugar está ambientado con habitaciones para eventos especiales, probablemente en un futuro próximo lo abran como hotel, ojalá porque es hermoso para quedarse.
Hay una tienda de vinos. No organizan catas, así que solo te queda confiar en tu instinto y comprarte algunas botellas para probarlas.
Los tintos de la etiqueta Casa Madero (Siraz y Cabernet Sauvignon) tienden a ser muy dulces para mi paladar. El blanco Chardonnay nos gustó muchísimo.
Los precios son bastante moderados y accesibles en comparación a otros vinos mexicanos.
Casa Madero ofrece visitas guiadas gratuitas (propina a consideración) todos los días de 8.30 a 17.30 horas.
¿Cómo llegar?
Parras está a 130 km de Saltillo y a 162 de Torreón en el estado de Coahuila. Para llegar en auto tomas la carretera Torreón-Saltillo o viceversa y al llegar a entronque en Paila verás la señal que te desvía hacia Parras, te deparan 27 km más aproximadamente. Cinco km antes de llegar a Parras, te cruzarás con Casa Madero, cuya entrada está en lado derecho de la carretera.
Seguramente hay autobuses que te levan hasta allí tanto desde Saltillo como desde Torreón.
¿Dónde dormir?
A 2 km de Casa Madero está el hotel Rincón del Montero. Es un hotel muy grande esparcido en un campo verde y rodeado de montañas y árboles. Sus habitaciones en forma de cabañas están un poco amontonadas a pesar del gran espacio que abunda. En su interior son lindas, acogedoras y confortables. En fin de semana este hotel suele recibir mucha gente que proviene de las ciudades cercanas, mayormente familias y el ambiente se alborota bastante. Pero entre semana está solitario y el lugar es agradable por el entorno natural que lo rodea.
El costo de la habitación doble está alrededor de 1200 pesos mx. Tiene áreas con parrillas y pileta.
¿Dónde comer?
En Parras hay escasos lugares donde comer. Por lo mismo que en fin de semana recibe turismo local hay un par de restaurantes de precio alto pero si no es eso, no hay otra opción más que dos puestos en el mercado cuyos precios son caros para lo que ofrecen que encima no es variado.
LE AGRADECERIA ME FACILITARAN MAS INFORMACION. GRACIAS. PUEBLA,PUE. TEL LIC. MA NIEVES
044 22 23 78 94 42.
Fasilitar la informacion aseca de la cosecha de sus vinos con fotografias. De antemano muchas gracias x cieto suy de visita asu asienda y fue una experiensia sumamente plasentera ademas vendo susvinos supervien pero haora quero que todo puerto vallarta prueven todos sus vinos pero primero tengo que capasitar a mis compañero poreso es que nesesito esta informacion .
es sea unica su experiencia con nosotros son los vinos el 3V, el SAN LORENZO y EL MONTEVIÑA DE USTEDES SIGUIAN ASI FELICIDADEZ.
No ofrecen catas pero si venden sus productos en la boutique.
