Busca cómo llegar o cómo moverte en Bosque de Chapultepec
"Cerro del chapulín" significa Chapultepec en lengua náhuatl. Es el pulmón de la Ciudad de México. Tranquilo y solitario entre semana, familiar y folclórico durante el fin de semana.
El bosque de Chapultepec abarca unas 800 hectáreas cubiertas de verde. Las ardillas son sus habitantes más fieles. Es increíble encontrarse ardillas tal como en un boque pero en medio de una inmensa y aturdida ciudad. Árboles con cientos de años, altos y esbeltos, recorren toda su superficie. Y no sólo la naturaleza sino la historia y la cultura tienen su lugar en Chapultepec.
El bosque de Chapultepec está escoltado por el castillo que alguna vez fue habitado por Maximiliano de Habsburgo. Es impresionante cuando estás llegando por Reforma y tras el Ángel ves al castillo en lo más alto del bosque. Hoy el castillo funciona como museo nacional de historia pero asimismo conserva las instalaciones del castillo y sus ornamentos. Es bellísimo y muy interesante ya que no recuerdo la existencia de un castillo en Latinoamérica.
El bosque de Chapultepec se divide en tres áreas, a cual más hermosa. Todas las áreas cuentan con inmensos espacios verdes y andadores para pasear caminando o en bicicleta. En una de sus áreas, a un lado de la avenida Reforma, están el Museo nacional de antropología y Museo Rufino Tamayo, ambos interesantísimos. Justo frente a esta área, pero al otro lado de Reforma, están el Castillo, el zoológico, el Auditorio Nacional, el Museo de Arte Moderno, el lago de Chapultepec alrededor del cual se concentran restaurantes de alta categoría. Y en una tercera área, más retirada de estas zonas, están la feria de Chapultepec, el museo del niño o Papalote, el museo de tecnología eléctrica y más lagos.
A mi gusto, es el lugar más bonito y agradable de la ciudad. Está muy bien cuidado y arreglado. Te pierdes entres sus infinitos andadores entre los cuales se encuentra el antiguo camino real. Hay muchísimos árboles del tipo ahuehuete, flores, fuentes y monumentos. Es ideal recorrerlo a pie o en bicicleta. De hecho en la entrada hay un puesto que te presta bicicletas de manera gratuita, sólo tienes que presentar tu documento local o pasaporte si eres extranjero. Te la prestan por tres horas y son suficientes para darle un relajado recorrido a todo el bosque. Es cansador, pero lo vale. Lo mejor es ir entre semana para disfrutar de la tranquilidad de su naturaleza. Y en fin de semana lo divertido al menos por un rato es el folclore popular de la gente, de las familias. Los comerciantes de los puestos no paren de gritar para captar clientes, la gente consume todo lo que se vende, los niños se pintan la cara en un puesto artístico, la gente forma fila para alquilar un bote a pedal que los pasea por el lago artificial.
Durante toda la semana los famosos voladores de Papantla practican su ritual para espectáculo de la gente.
Hay muchos monumentos históricos tanto como fuentes. Algunos de los que más me han gustado son: el monumento a Netzahualcóyotl, la fuente de las ranas, el monumento a los niños héroes, el monumento a las águilas caídas, la fuente de Tlaloc y la fuente monumento al agua.
Les recomiendo dedicarle un día completo para recorrer el Bosque de Chapultepec. Un tramo se puede hacer en bicicleta y otro a pie. Durante el paseo, queda tiempo para visitar los museos de Arte Moderno y Rufino Tamayo. Dentro del bosque están los restaurantes junto al lago del mismo nombre pero son de precio muy alto. Y si no está la opción más popular y económica en el área de puestos que venden tortas (sándwiches) y antojitos mexicanos: tacos, flautas, quesadillas. Está muy cerca de la fuente de las ranas.
El museo de antropología puede tomar casi un día completo, o bien, haciendo un recorrido más selectivo, sólo medio día. Es interesantísimo. Exhibe un viaje completo, profundo, gráfico y descriptico por la historia y cultura prehispánica de México y Mesoamérica.
Y también está el zoológico que si bien nos es algo que estile promover, en este caso, me animo. El zoológico de la Ciudad de México está impresionante. Tiene una variedad de animales nacionales y del mundo que te asombra a cada paso. Hay jirafas, elefantes, bisontes, osos panda, tigres blancos, jaguares, hipopótamos, venados, llamas, gorilas y monos de toda especie, perros escuincle, osos polares y pingüinos, y todo animal que se te ocurra. Se distribuyen cada quien en su propio hábitat en una inmensa área. La entrada es libre toda la semana. Cuenta con un serpentario y un mariposario (con costo).
El Bosque de Chapultepec ofrece mucho por hacer desde paseos al aire libre hasta paseos culturales. Forma parte de la vida cotidiana de los defeños y es un espacio verde maravilloso.
En la entrada lo más simpático es la escultura de un chapulín (o grillo=).
¿Cómo llegar?
Al Bosque de Chapultepec se puede llegar en Metro con la línea naranja o 2. Puedes bajar en las estaciones Auditorio o Constituyentes. Es la manera más práctica y rápida.