Es la segunda ciudad más grande e importante de Morelos. Aún así, no padece los efectos urbanos y más bien conserva el ritmo de pueblo, grande.
El centro se conserva como un lugar histórico. Allí tuvo lugar el sitio de Cuautla, razón por la que seguramente esta zona sea de gran importancia para la comunidad. Cada año y prácticamente durante todo el mes de abril se celebra con gran honor aquel acontecimiento como símbolo de patriotismo local.
El centro está conformado por el palacio municipal, el kiosco tradicional y el ex convento de Santiago Apóstol. Aún así, uno de los detalles más agradables del centro histórico es que está delimitado por calles peatonales, lo cual motiva la concurrencia constante de la gente. Sin embargo el área de paseo no termina aquí.
Hacia un lado del centro y frente al panteón municipal, se encuentra la Plazoleta de la Revolución del Sur donde se erige una estatua gigante de Emiliano Zapata y debajo dicen que descansan sus restos.
Y hacia el otro lado se luce la antigua estación de ferrocarril, el ex convento de San Diego y enfrente, la Alameda.
¿Qué hacer?
Cuautla es una ciudad muy agradable para pasear y sentarse en cualquier sitio a disfrutar del día y del clima primaveral.
En la mañana, el centro histórico es el lugar ideal para caminar pos sus callejones antiguos, visitar el ex convento, tomar un jugo o un licuado natural en el kiosco o relajarse en alguna de sus banquetas.
Luego, se puede visitar la Plazoleta de la Revolución del Sur y dar un paseo espontáneo por los alrededores del centro y conocer un poco más de sus costumbres cotidianas.
Durante la tarde, la antigua estación de ferrocarril brinda un momento maravilloso hasta sentir la brisa fresca del atardecer. Es un lugar muy tranquilo, natural y pintoresco.
Y mientras la noche va surgiendo, darse una vuelta por la Alameda o nuevamente por el zócalo, puede ofrecer diferentes espectáculos desde música melódica y cumbia hasta grupos bohemios de tamboriles y malabares con fuego.
Los eventos callejeros nocturnos se suceden principalmente los fines de semana.
¿Dónde dormir?
Hay una buena cantidad de hoteles céntricos, como también otros más retirados. Estos últimos suelen tener área de esparcimiento y piscina. Los céntricos en cambio son más bien para pernoctar. Los precios varían pero son más bien económicos.
¿Dónde comer?
Para comer hay varias opciones también y a todo precio. Por el centro, hay algunas fondas buenas y económicas. Alrededor de la Alameda hay restaurantes más ambientados y a unas cuadras del centro, sobre la calle principal hay una marisquería que parece ser muy tradicional y sabrosa.
¿Cómo llegar y moverse?
Desde la estación Tazqueña del DF, se llega en autobús, sale cada veinte minutos y cuesta como $80. Y desde cualquier otro pueblo del estado, se puede llegar en pequeños colectivos o combis. Hay mucha frecuencia.