Es un pueblo muy pequeño y de gran belleza, donde la gente es muy simpática. Todo se resume en un centro muy colorido, naturaleza paisajística, ambiente alegre y armonioso, historia y tradición.
¿Qué hacer?
La plaza central es el sitio ideal para sentarse a ver el tiempo pasar. Tiene grandes árboles, plantas, flores y monumentos ornamentales como el kiosco, la torre del reloj y la estatua de Matamoros. Hay una pequeña iglesia ex convento San Pedro Apóstol del año 1713 ubicada a un lado de la plaza. A la vuelta, está el museo habitación de Mariano Matamoros , un sacerdote que fue héroe de la independencia y allí se relata su historia y trascendencia popular.
Alrededor del centro, caminar es muy agradable dado que tiene un estilo residencial rústico. A unas cuadras está el mercado cuyo día especial es el martes en la mañana.
Además se pueden visitar las casas donde se elaboran dulces cristalizados, una artesanía tradicional del pueblo. Los dulces de Doña Balbina, en la calle de atrás del palacio municipal, son una excelente demostración.
Saliendo del pueblo, están las ruinas de Chalcatzingo rodeadas de un paisaje muy bonito y sereno.
¿Dónde dormir?
Aparentemente hay una casa de huéspedes cerca del centro. Hay un complejo de cabañas en el Parque eco turístico del Cerro del Chumil. Se puede consultar en el palacio municipal.
¿Dónde comer?
No hay opciones a simple vista más que en el mercado si se llega antes del mediodía. De todos modos allí se pueden conseguir únicamente antojitos bien económicos.
¿Cómo llegar y moverse?
Se debe llegar primero al crucero de Amayuca y desde ahí tomar un taxi colectivo por $5. Para salir sucede lo mismo.
Para ir a las ruinas, hay dos opciones. Se puede caminar hasta la carretera y allí tomar una combi. O bien ir hasta el crucero y tomar una combi hacia Jonacatepec y allí bajar en el cruce donde se puede tomar otra combi que va directo a las ruinas. Cada pasaje costará unos $5.