Comunmente se le conoce como el "Lugar de la Eterna Primavera". Tiene un clima que le hace honor a tal nombre, sus fiestas típicas siempre se celebran aventando la casa por la ventana y su gente es amable por naturaleza y por gusto.
En la zona de Cañaveral (desde Tepoztlán hacia Tlatizapán) todo el tiempo caen del cielo pedazos de papel carbonizado. Son hojas de cañaveral quemadas para luego procesarlas en azucar, pero el viento se las lleva y todo el tiempo están cayendo.
El clima favorece la cosecha de frutas (en especial mangos), siempre se pueden conseguir furtas frescas y a punto para comer.
Hacen helados para mantenerse frescos, la manera en que los hacen es artesanal; llenando botes con hielo y frutas y mezclándolos hasta que se convierte el hielo en pasta.