La existencia y valoración particular de cada una de las veintiséis capillas que estimulan este pequeño pueblo implica una tradición asimilada de generación en generación.
Hay cuatro capillas principales cuya ubicación conforma una cruz donde el centro es la Iglesia de San Juan Bautista. Estas son: Santa Ana, Exaltación, Santiago y Rosario. Como cabeceras son el culto especial de cada barrio donde se asientan.
Esto no desmerece a las demás. Cada cual tiene su propia historia y simbolismo.
De hecho, hay algunas capillas que se denominan "de tránsito" y están ubicadas sobre la carretera, en la intersección con los pueblos vecinos. En estas capillas anualmente se realiza una celebración que tiene de invitados a ambos pueblos como símbolo de comunidad.
Cuentan los historiadores que debajo de cada capilla debió haber existido un templo prehispánico porque durante la evangelización así sucedía. Por lo tanto, este pueblo aún se reserva misterios por develar.
