La zona de San Blas es uno de los extremos del gran paisaje natural conocido como Marismas Nacionales que se extiende entre Nayarit y Sinaloa. Hay una superficie infinita de esteros que son hábitat de numerosas especies de aves, insectos y animales anfibios y terrestres, como también de una vegetación exuberante y diversa. Lo más importante aun es que es un ecosistema imprescindible y vital para el desarrollo de otros ecosistemas en los cuales estamos inmersos también.
Partimos desde el embarcadero Del Conchal con Oscar Partida quien fue nuestro guía. Era temprano en la mañana y el clima no prometía mucho, estaba muy nublado. Comenzamos el recorrido en la lancha, más conocida como panga. Poco a poco fuimos metiéndonos entre los manglares a través de canales a veces muy estrechos. En ciertos lugares los manglares forman túneles que al pasar a través de ellos la travesía toma otro color.
Hay mangle rojo y blanco y en algunos tramos la vegetación cambia por árboles y plantas bajas típicas de laguna, tales como juncos o tules y helechos. Había muchas orquídeas silvestres como también unos frutos con un nombre coloquial parecidos al noni pero insípidos.
Atravesamos un área extensa donde abundan cocodrilos y tortugas. Sobre todo vimos varias tortugas de tamaño mediano y color oscuro, estaban nadando casi al ras de la superficie del agua cristalina o reposando en los bordes de la laguna o sobre alguna piedra. Llegamos hasta un cocodrilario natural pero no entramos. Todo el canal previo está lleno de cocodrilos que pasan cerca de la panga. Luego fuimos hasta donde hay un manantial de agua pura. Había frutales alrededor, nos comimos unas guayabas frescas como ninguna, con otro sabor al que estamos acostumbrados, ¡que delicia!
De repente se soltó la lluvia y aun nos restaba una hora de recorrido de regreso. La travesía tomó rango de aventura y no quedo otra opción que dejarnos empapar por el agua y seguir disfrutando del paseo. A pesar de la lluvia, seguíamos observando aves y otros aspectos del paisaje. Es increíble como algunas aves no dejaban que la lluvia cayera sobre ellas sin hacerse el más mínimo problema.
Si bien no es la mejor época para avistamiento de aves dado que la mayor diversidad y cantidad se concentra en invierno entre noviembre y marzo debido a la recepción de aves migratorias del norte, pudimos observar varias. La más bonita y exótica dado que nunca antes la habíamos visto fue la garza canela o pico de bote que es un ave verdaderamente hermosa que suele verse de noche, pero había un gran grupo escondido en la sombra de los mangles. También vimos garza verde y blanca, anhinga, cormorán y pato canadiense.
Fue un paseo increíble que duró unas tres horas. Estábamos en otro planeta, sumergidos entre los manglares y los esteros, disfrutando de un paisaje rico en maravillas naturales.
Si van a San Blas o andan por la zona, no dejen de visitar La Tovara y hacer un buen recorrido por los esteros y una rica observación de aves y flora. Recuerden que la mejor época es entre noviembre y abril (invierno).
Les recomendamos a Oscar Partida de la sociedad cooperativa en el muelle Del Conchal. Hacen diferentes recorridos que cobran entre $90 y $110 mx por persona dependiendo del trayecto.
Este embarcadero se encuentra a la entrada de San Blas tras cruzar un pequeño puente.
¿Cómo llegar a San Blas?
Yendo por la carretera 200 que viene de Puerto Vallarta pasando Las Varas, hay un desvío a la izquierda que te conduce por una carretera interna hacia San Blas pasando a través de Zacualpan. Cuidado que si te sigues derecho llegaras a Tepic y el camino será mucho más largo.
En autobús, hay conexión con Tepic (frecuencia de 1 hora) y con Puerto Vallarta. En el último caso, es el mismo autobús que va parando en los pueblos de la carretera.