Conocido como rinconcito surfero obviamente allí queríamos ir. El clima durante nuestro recorrido por Nayarit no nos ayudó ya que había una depresión tropical en el Pacífico y entonces había mucha lluvia y nubes. Conclusión: el mar que suele ser el oasis para los surfistas estaba planchado más que una pileta. Por un instante irónicamente dudamos de la fama de este lugar, pero luego al recorrer el pueblo nos dimos cuenta que no había duda alguna. Sayulita es "surfo", palabra que usan los mexicanos de la costa del Pacífico de manera españolizada al término "surfista".
Es también un pueblo muy chiquito con una bahía de igual tamaño pero que tiene la virtud de unas olas muy buenas para el surf tanto de derecha como de izquierda (tecnicismo surfista). Al caminar por la playa nos cruzamos con varias tiendas playeras que ofrecen clases de surf o alquiler de tablas y boggie. Al tomar diferentes calles que unen la playta con el centro, nos encontramos con más tiendas tanto de ropa como de tablas para surf. Se podría decir entonces que Sayulita vive de la cultura surf. En el centro hay una placita con su kiosquito típico. Hay varias tiendas de artesanías muy lindas. En especial me encantó un negocio que se llama El ojo del venado que está a media cuadra de la playa saliendo por la calle del restaurante Don Pedro's. Allí tiene unos accesorios, ya sean anillos y collares, hechos con una semilla espectacular de la región llamada tagua.
A pesar de que el clima no acompañaba, disfrutamos mucho de caminar por la playa y el pueblito, como también de echarnos a descansar y disfrutar de lo tranquilo de este lugar. El lugar donde nos hospedamos nos ayudó mucho ya que está ubicado sobre la playa y desde la palapa donde dormimos también nos sentamos a contemplar el paisaje y la naturaleza.
¿Dónde comer y dormir?
Nos quedamos solo un día y dado el clima no nos movimos mucho. Nos hospedamos en las cabañas Junto al Río que literalmente se ubican junto al rio que llega hasta la playa. Por lo mismo cerca de nuestra cabaña estaba el manglar. Las cabañas tiene un concepto muy natural y simple, muy acogedoras. Desde nuestra cama disfrutábamos de la naturaleza que nos rodeaba y de la vista y el sonido del mar. Muy tranquilo y relajado.
En la noche se escuchan muchos sonidos de la naturaleza, tal vez de pájaros, insectos o algún animalito natural de este hábitat. es una experiencia diferente.
Almorzamos en un pequeño restaurante que hay ahí mismo. Una delicia. Comimos unos burritos de marlín ahumado, un guiso de marlín y una hamburguesa de pescado fresco. Comida fresca y muy sabrosa. También nos sirvieron unas salsitas frías y naturales de tamarindo y de mango. De recio está muy bien.
E la noche cenamos en un restaurante muy tradicional en Sayulita y tal vez de los mejores. Don Pedro's se llama y está ubicado en una terraza sobre la playa con una vista espectacular de día y de noche. Es el restaurante más antiguo y con una tradición inquebrantable ya que el chef es su dueño y nunca ha cambiado. La comida es gourmet, fresca y sabrosísima. Comimos unos mejillones al vino blanco con tomate fresco, cebolla, albahaca y queso gratinado, luego una pizza vegetariana a la piedra. Disfrutamos muchísimo del ambiente mientras un dúo de yankees tocaba guitarras flamencas. Fue un muy lindo momento. La gente que allí atiende es muy simpática y sociable. Los precios son medianos pero en relación a la calidad de la comida y del servicio están muy bien, no se la pierdan! De hecho la gerente es nativa de Sayulita, su abuelo fue uno de los primeros pobladores, tiene lindas anécdotas que contar.
¿Cómo llegar?
Tomas la carretera 200 que viene desde Puerto Vallarta y al pasar Bucerías sigue derecho en dirección a Tepic, lo primero que vas a encontrar es Sayulita y enseguida sigue San Pancho. Tomas la desviación a la izquierda y ya estas entrando al pueblo.
Si quieres llegar en autobús debes tomar el que hace la ruta Puerto Vallarta y toda la costa de Nayarit, no olvides indicarle al conductor a dónde vas y que te avise donde bajar. Las paradas casi siempre son sobre la carretera.