Hualahuises es un pueblo con sabor a tradición. De esos agradables para pasear, donde al hablar con su gente te enteras de sus costumbres e historia. Hay que caminar para encontrar sus tradiciones.
La panadería de Don Juan, el taller de guantes de beisbol, el taller de trompos, yoyo y baleros, el puente colgante viejo, el río y los sabinos casi cayendo encima. Todo tiene su encanto y su curiosidad. Visitamos paso a paso cada lugar.
Empezamos por los trompos, yoyo y baleros, juguetes típicos mexicanos y además una artesanía que nunca había visto como se hacía. En un taller casero vimos como los confeccionan, todo un arte hipnótico que con la habilidad que lo hacen hasta parece fácil. En vivo y en directo, en cuestión de segundos, cada quien ya tenía un trompo para jugar. Estábamos sorprendidos realmente. Es la casa de Don Juan quien junto a su familia se han dedicado por años a hacer estos juguetes que a muchos nos recuerdan la infancia. Están hechos con madera Candelilla y Chapote. El taller se puede visitar todos los días, generalmente siempre están y si no pueden avisarles por teléfono previamente (tel. 821 2180439, Calle Gral. Treviño con carretera federal).
Luego fuimos a conocer la panadería de Don Luis, así se conoce popularmente. Conocimos a Don Luis quien desde chico trabajó en esta y otras panaderías y así nos contaba que le fue agarrando el gusto y hoy sus panes son el resultado de tanta dedicación. Y el sabor además se debe a que aún lo cocinan en horno a leña. Todos sus panes dulces son realmente sabrosos y tienen un pan de la casa, original y delicioso! Se llama revolcada y es como una concha tradicional pero sabor a naranja. Naranja natural y fresca, no olvidar que es la región citrícola. El pan es fresco y del día, de 12 a 4 de la tarde, los panaderos salen en sus bicicletas a entregar los panes en las casas. Es el único horario de expendio.
A unas cuadras de ahí, está el río con un paisaje de poesía. Los sabinos enormes y erguidos parecen caer sobre el agua del río que por cierto es muy cristalina. Para pasar del otro lado hay un puente colgante viejo de cien años hecho en madera. Y paralelo a él está el nuevo para los que no se animan por el otro.
Luego visitamos el taller de guantes de beisbol, para mí toda una curiosidad. En México por lo general el futbol es el deporte más concurrido, pero en el norte del país el beisbol parece tener mayor seguimiento. Encontrarte en un pequeño pueblo, un taller artesanal de guantes de beisbol es sorprendente. Y encima resulta que este taller es uno si no me equivoco es proveedor nacional más importante. Conocimos el taller en vivo, con la gente cociendo, cortando, todo a mano. Los guantes están hechos a medida, con puro cuero proveniente de León, cosidos a mano, uno por uno. Y encima sus precios son bajos con el trabajo y calidad que conllevan.
Y también hay una talabartería donde confeccionan sillas de montar con un trabajo fino y artesanal, además de otros productos de cuero.
Hualahuises nos gustó mucho porque tiene todas estas tradiciones que han nacido espontáneamente sin haber otro antecedente.
¿Cómo llegar?
Desde Monterrey en auto tomas la carretera federal a Linares y unos 12 km antes está Hualahuises. Es decir, queda a unos 100 km de Monterrey. Seguramente desde la terminal de Monterrey salen autobuses hacia allá también y viceversa.
yo soy de monterrey de municipio de guadalupe espero su respuesta lo mas rapido posible
