Busca cómo llegar o cómo moverte en Hierve el Agua
¡Qué buen nombre! Fue lo que desde hace muchos años me atrajo a conocer este lugar. En general los nombres de los lugares en México son en lengua náhuatl, maya u otra etnia o en castellano utilizando nombres católicos. Sin embargo, éste es una originalidad.
Y la incógnita es si habrá agua o no, y si hay agua ¿estará caliente?, ¿serán aguas termales? Varias preguntas del estilo solían venir a mi mente porque muchas veces ocurre que el nombre de un lugar es simplemente una metáfora.
No más dudas. Luego de tres años de incógnita por fin tuve la oportunidad de conocer el misterioso lugar.
La carretera hacia Hierve el Agua va y viene entre las montañas, pasando por caminos de tierra y ripio. Era diciembre y la falta de lluvia había secado el paisaje. Los valles, las praderas y las montañas se veían en tonos marrones y amarillos, semidesérticos. Esto acrecentaba la duda de la existencia del agua. Luego de unas dos horas llegamos.
Hay un pequeño poblado y la misma gente organiza y se encarga de cuidar el legado natural.
De eso se trata Hierve el Agua: un legado de la naturaleza. Desde la cima de las montañas caen imaginarias cascadas brotando en espuma. Sobre la cima hay espejos espontáneos de agua entre verde y celeste, mineralizada, efervescente, pacífica, pura. Algunos árboles aún verdes rompen el paisaje seco. Mientras caminas de repente te encuentras con brotes de agua que salen de la rotura del suelo pedregoso en forma de pequeños géiseres. Y esos brotes disparan agua efervescente que se escurre por angostos ríos como finos hilos. Los finos hilos de agua desembocan en los espejos de agua o caen sobre las cascadas formadas en milenarios años.
Sigues caminando y te sigues encontrando con cascadas que caen desde las montañas como barbas blancas de muchos señores viejos.
Son cascadas petrificadas: un fenómeno natural milenario. Son algo único que jamás había visto. Hierve el Agua es un escenario enigmático, que te seduce a cada paso, que te deja atónito. Escondido y enclavado en la majestuosidad de las montañas se reserva para quienes saben apreciar y disfrutar de los tesoros que la historia ha sellado en la naturaleza.
Es increíble.
Ya no quedan dudas del nombre. El agua no es caliente, pero en cada brote del suelo, hierve a punto de ebullición. Imaginar que en ese lugar hace miles de años corría agua que caía en frondosas cascadas es sorprendente.
Hace muy poco me enteré que aquellos que para mi eran espejos de agua que se concentraban en piletas grandes que el suelo pareciera haber construido naturalmente, son un complejo sistema de irrigación y terrazas construido por los zapotecas hace unos 2,500 años. Es decir que este lugar además de su belleza natural tiene un valor arqueológico muy interesante.
Hierve el Agua es un lugar cautivante, imperdible. Donde te sientes a contemplar, la energía es intensa, es un lugar sagrado.
¿Cómo visitar Hierve el Agua?
Al llegar a Hierve el Agua, pagas una entrada de acceso de $15 como contribución al cuidado del lugar. La primera parada es donde están los espejos de agua y allí es un punto panorámico impresionante de una de las cascadas petrificadas y su entorno. Luego puedes bajar hacia la derecha y llegar a otro mirador natural desde donde apreciar la cascada petrificada que cae donde antes estabas (no te lo esperas). Y desde allí se puede seguir bajando y tener otras perspectivas y seguir descubriendo nuevos paisajes similares. El descenso es tranquilo, pero el ascenso de regreso además de llevar un tiempo de una hora como mínimo es dificultoso y agotador. Pero vale la pena.
En los espejos de agua te puedes bañar. A pesar de ser invierno, en Oaxaca no hace frío y el agua está templada. En verano debe ser una delicia.
¿Cómo llegar?
Hierve el Agua está ubicado en San Isidro Roaguía, municipio de San Lorenzo Albarradas, en el distrito de Tlacolula, y se localiza a 70 kilómetros de la Ciudad de Oaxaca.
A Hierve el Agua es difícil llegar. Lamentablemente no hay transporte público frecuente que te lleva hasta allá. Dicen que en la ciudad de Oaxaca puedes abordar un autobús de la empresa "Fletes y Pasajes" con salidas diarias a las 8 am y dos horas de recorrido. Sin embargo, un lugareño de Hierve el Agua me comentó que no hay transporte público.
Las únicas maneras más seguras de llegar son en auto particular o en un tour contratado.
Los tours se venden en cualquier agencia en la ciudad de Oaxaca.
En auto, tienes que tomar la carretera 190 Oaxaca-Tehuantepec, tomar la desviación a Mitla, seguir por la carretera hacia San Pablo Ayutla hasta encontrar otra desviación a San Lorenzo Albarradas y 5 km después, en San Isidro Roaguía, está Hierve el Agua.