Un pueblo precioso a la mitad de la selva. Pertenece a la ruta de los "Pueblos Mágicos". No necesitas más de 10 minutos para enamorarte de Cuetzalan, su vista, sus calles, su aire te animarán a buscar recorrerlo todo. Desgraciadamente malos gobiernos han limitado la promoción de Cuetzalan y la relación con los hoteleros pero no por eso este deja de ser un lugar obligatorio para visitar en México. Su gente poco acostumbrada al turista te atacará todo el tiempo para venderte las diferentes artesanías que ellos mismos hacen.
Durante el día Cuetzalan puede sufrir cambios climáticos que te harán visitar las cuatro estaciones. Su cálido clima subtropical puede transformarse de igual manera a un abrumador calor húmedo tropical o a una pared de bruma que no te deja ver más allá de dos metros.
Las noches con bruma y el reloj de la plaza principal recordarán a los viajeros a Lodrés, sin embargo no olviden que están en Cuetzalan.
Existe un pleito entre Cuetzalan y Papantla pues ambos quieren ser reconocidos como el lugar de origen de los voladores. "Los Voladores de Cuetzalan" como aqui les dicen, tienen funciones frente a la Iglesia principal los fines de semana en varios horarios durante el día.
Que hacer:
Bar Lounge Nik Neki
Aspaaj
Donde comer:
Existen varios comedores de comida corrida donde se pueden conseguir comidas típicas a muy buen precio.
Restaurante La Terraza con un sabor casero y servicio excelentes te invitarán a volver, volver, volver.
Restaurante La Fragata un espacio acomodado y donde nada te molesta con una vista relajante.
Donde dormir:
Existen hospedajes para todas las necesidades, pero las recomendaciones son sin duda Quintas Palermo con su vista incomparable y sus dueños listos para contarte la historia de la familia y Posada Jackeline con un servicio amable sin igual.