Es un pueblo muy tranquilo que no tiene realmente una estructura turística pero no obstante guarda una historia particular y un paisaje atractivo.
Sus pobladores dicen que es un pueblo joven ya que se fundó hace unos noventa años. La arquitectura urbana si lo demuestra. Su desarrollo se apoyó en la empresa ferrocarrilera hasta que Ferrocarriles de México fue cerrada.
Sus alrededores exhiben un paisaje rutero muy lindo y esconden por ahí vestigios de una población anterior: haciendas, molinos, silos.
¿Qué hacer?
Oriental se usa como base para ir a visitar las ruinas de Cantona que se encuentran a 29 km. El recorrido rutero hasta las ruinas reúne dos paisajes: el llano de cultivos y las sierras.
En Oriental vale la pena visitar la antigua y gran estación de ferrocarril que poco a poco se va desmantelando. Y en sus cercanías, hay un par de locomotoras y vagones restaurados en exhibición.
En las afueras de Oriental y en ruta hacia Cantona, se puede visitar un antiguo molino en desuso, la hacienda hotel Santiago Texmelucan, los vestigios de otras haciendas y los antiguos silos donde se almacenaba el maíz, muy exóticos por cierto.
¿Dónde comer?
Hay un restaurante tipo fonda muy agradable que tiene un bar museo en honor a los ferrocarriles. Tiene un menú variado y casero y de precio muy económico.
¿Dónde dormir?
El único hospedaje es la ex hacienda mencionada, bastante retirada del centro. Un lugar muy amplio, con muchas habitaciones y con un ambiente colonial muy agradable. La tarifa menor es de $400 por persona con todos los servicios incluidos.
¿Cómo llegar y moverse?
Desde el crucero de Zacatepec y desde Libres salen colectivos y autobuses hacia Oriental.