Se mezclan dos tipos de arcilla (una negra y una blanca), la masa se deja descansar hasta 15 días para que quede sin agua. Se convierte en una masa moldeable que se maneja en un torno donde se hacen las piezas artesanalmente. Luego se dejan secar desde 15 hasta 25 dias (segun tamaño). Ya seca la pieza se mete al horno a 1050 °C (desde cero hasta que el horno llega a los 1050 grados) por unas ocho horas. Las piezas se dejan enfriar de un día a otro en el mismo horno. para que al salir no se rompan Salen con diferente color, dependiendo del porcentaje de mezcla de las arcillas iniciales (blanco y negro generan blanco o rojo segun la mezcla ya que cada arcilla aporta diferentes cualidades). Después se lleva a cabo el proceso de esmaltado por inmersión (antes usaban plomo, pero eso era tóxico) y entonces pasa al área de decorado, donde, con diferentes pinceles se crean decorados que generan relieve sobre la pieza. Después se vuelven a meter al horno por 8 horas para que la pintura agarre su color brillante (vidriado).
Que ver:
Las diferentes piezas creadas creativamente por artesanos poblanos.