El Mole Poblano es a simple vista el plato distintivo y más conocido del estado de Puebla.
Se elaboran diferentes platillos acompañados de esta salsa tan peculiar tales como sopa de mole, pollo o carne al mole, y cuánto más se le ocurra a la cocinera.
El Mole se consigue envasado en todo el país, pero para un poblano es como "una falta de respeto a la tradición". El Mole casero no tiene competencia ni punto de comparación, y cada quien le da su toque mágico.
He aquí la receta de una abuela:
Ingredientes:
- 2 chiles ancho
- 2 chiles mulato
- 2 chiles pasilla
- Ajonjolí
- 100 grs. Almendras
- 100 grs. Uva pasa
- Una pizca de clavo
- Una pizca de canela
- Una pizca de pimienta
- Un par de dientes de ajo
- Un par de cucharadas de azúcar
- Un poco de cacao en polvo (chocolate mexicano "Abuelita")
- Un poco de caldo de guajolote o pollo
Procedimiento:
Se lavan los chiles y se secan con una servilleta, se desvenan y se tuestan sobre un comal a fuego lento (¡ojo que no se quemen!).
Se asa el ajo con o sin la cáscara (a piaccere). Se fríen las uvas pasa y las almendras enteras con un poquito de aceite. Se tuesta el ajonjolí. Las especies se muelen juntas.
Se licua todo por separado: los chiles primero y luego las uvas pasa, almendras y el ajo.
Luego se licua todo junto con el cacao en polvo y el caldo de guajolote o pollo.
Se coloca la preparación en una olla con un poco de aceite o manteca, se le echan las especies y se procede a cocinar a fuego lento y revolviendo de manera constate para cuidar la cocción.
El ajonjolí tostado se guarda para el momento de servir el plato ya que se usa para decorar el mole.
No todo es Mole. Puebla ofrece una variedad de comidas típicas muy sabrosas:
Cemitas: una torta elaborada con un pan especial que tiene semillas de sésamo en su superficie y puede estar rellena de milanesa, jamón, carnitas, etc. y se acompaña de aguacate, quesillo, tomate, frijoles y un toque de aceite de oliva.
Molotes: una tortilla grande rellena del ingrediente que se desee doblada al medio y frita.
Taco árabe: una mezcla de musulmanes, griegos y mexicanos. En un trompo se elabora la carne salpimentada al carbón y se rebana en trocitos para servir en una tortilla de harina de trigo tipo árabe que luego se enrolla. Así de simple, lo que en otros lugares de México se transformó en el taco al pastor, es junto a la cemita el alimento más popular.