Bacalar es uno de los lugares más hermosos de México. Es un pueblo pequeño, simple y solitario donde aunque sean pocas las personas circundantes, siempre te saludan al pasar. Como tal, atesora una maravilla de la naturaleza: la Laguna de los siete colores. A veces son cinco, otras ocho, pero siempre sorprende a los ojos el degradé de azules que la decoran en contraste con la vegetación tupida que la rodea.
Tiene la conjunción perfecta del Caribe: una laguna de agua dulce con aguas color Caribe. Esta laguna de aguas caribeñas es un lugar de ensueño donde el tiempo fluye al ritmo de la naturaleza y la misma regocija los sentidos.
La fortaleza construida en el siglo XIX para proteger el pueblo de los ataques piratas ingleses, le agrega historia al paisaje y por qué no fantasía.
Descubrir y explorar la laguna es su atractivo más maravilloso. El agua es cálida y transparente, la arena blanca y pantanosa y guarda una quietud inamovible. Recorrerla en kayak es una experiencia impresionante, puedes estar horas kayakeando, cruzar la laguna de punta a punta y llegar a tierras vírgenes. Es impresionante. Echarte en una hamaca o sentarte en algún amarradero y contemplarla también es otra linda manera de disfrutar ese paisaje.
Hay un balneario público por donde ingresar a la laguna y cobran $5 por persona y cuenta con todos los servicios (baño, restaurante) con su costo extra. Este balneario es la opción más económica para acceder a la laguna, pero en épocas vacacionales o de temporada alta suele estar bastante abarrotado de gente. La otra opción es la marina o bien si te hospedas en algún hotel sobre la laguna, cuentan con su propio acceso a la misma y a pura tranquilidad. Esa, a mi gusto, es la mejor opción.
Y en lo cultural, está el Fuerte San Felipe cuya vista desde la torre del vigía alucina. La entrada tiene un costo que incluye la visita al museo, el domingo es gratis para mexicanos y extranjeros residentes.
Finalmente, el pueblo tiene su propia vida y entrometerse en ella es una vivencia interesante. Tal vez sea uno de los pocos de la zona maya caribeña no invadido por el monstruo turístico.
En Marzo se celebra el carnaval con un desfile de comparsas muy animadas. La gente se reúne alrededor de las calles y las saluda al pasar. Y entre los meses de Julio y Agosto hay fiestas patronales, con sus ceremonias religiosas, danzas, baile, comida y reunión popular.
¿Dónde dormir?
Existe un balneario público muy bien puesto sobre la laguna donde recomendamos no perder de vista las pertenencias. Allí se puede acampar por $50 por persona.
Además, hay otros complejos privados sobre la laguna: hoteles pequeños, cabañas y zonas donde acampar. Estos sitios suelen tener un terreno al aire libre con algún amarradero para bajar a la laguna. Los precios son accesibles y hay sitios muy bonitos. Por experiencia sugerimos la Casita Carolina., es un lugar divino.
¿Dónde comer?
Para comer hay pocas opciones. En el balneario público hay un buen restaurante de comida mexicana con precios moderados y en la Marina hay otro pero algo más caro. Luego en el pueblo, hay un muy buen restaurante tipo italiano alrededor de la plaza que abre a partir de las 5 de la tarde y tiene precios accesibles. Finalmente, hay una excelente opción más autóctona, el Comedor Orizaba, que abre desde el desayuno hasta la cena y es muy sabroso y económico. El apetitoso menú de comida corrida cuesta $35 y te permite degustar comida típica de la zona como el Poc Chuc.
¿Cómo llegar y moverse?
Se puede llegar en autobús ADO desde cualquier lugar del estado Quintana Roo. El mismo estaciona en el centro del pueblo. Desde Chetumal también hay servicios de vans y taxis colectivos que cobran alrededor de $25 mx por persona. Y si vas en auto tienes que tomar la carretera 307, desde Playa del Carmen se hacen unas 3 horas, desde Chetumal 20 minutos.