Este asentamiento arqueológico maya, ubicado en el límite municipal entre Cancún y Puerto Juárez, frente a Isla Mujeres, tuvo su origen por los años 300 alcanzando su apogeo entre los años 1000 y 1550 d.C.
Es un lugar estratégico dada la cercanía a la isla. No es casualidad que los puertos por los cuales hoy se cruza a Isla Mujeres estén ubicados en la misma zona. La Isla de Cancún contaba con el privilegio de la laguna la cual permitía ampliar la red comercial entre las diversas ciudades mayas.
Durante su existencia esta zona adquirió gran importancia por ser un enclave central para los movimientos comerciales entre el mar y la laguna de toda la península. Por lo mismo, entre sus vestigios se puede observar un templo muy alto con unas escalinatas similares al templo mayor de Chichen Itzá con su terminación en cabezas de serpiente. Este templo estaba hecho en honor a Kuculcán. Junto al templo, hay un antiguo temazcal. Es el primer temazcal original que he visto hasta ahora entre tantas ciudades mayas recorridas. Está intacto en cuanto a su esencia fundamental. Detrás del templo, hay una estructura con columnas donde los mayas solían realizar sus actividades comerciales de trueque.
Las ruinas que hoy se observan ocupan una zona bastante pequeña, sin embargo la extensión territorial de este asentamiento era mucho mayor. Las estructuras están muy bien conservadas y te permiten visualizar las actividades que harían en su época de desarrollo.
Es un sitio muy interesante.
Nota:
Abre de lunes a domingo de 8 a 17 hs. y la entrada cuesta $35. Los domingos la entrada es libre para nacionales y extranjeros residentes.