Es la única isla mexicana que más se asemeja a la imagen que cualquier persona se haría de una isla caribeña. Y encima de todo, tiene ese sabor a pueblo, a tradición.
Todo el pueblo está asentado sobre arena fina y blanca, por lo cual su infraestructura guarda total relación con el entorno natural. La gente camina o se mueve en bicicleta, triciclo o carrito de golf. No hay autos.
El paisaje de día encandila por su brillo y claridad. Las playas son amplias y extensas y las palmeras con cocos dan la pincelada final a este cuadro perfecto de una playa virgen.
Tiene una riqueza en flora y fauna muy interesante La principal atracción se centra en los tiburones ballena y en la Isla de los Pájaros donde se ve una gran variedad de aves, entre ellas: flamencos, pelícanos, cormoranes, etc.
El pueblo es totalmente folclórico. Reúne todo el estilo de un pueblo pescador, la Alcaldía con su fachada azul mar y sus peces ilustrados, es su mejor representante. La plaza central, las fondas con antojitos locales, la heladería tradicional Maresa, la quietud hasta que el sol cae.
¿Qué hacer?
Nadar con los tiburones ballena es la sensación más maravillosa que se puede experimentar en Holbox. Estos animales acuden a esta zona en busca del plancton y allí permanecen durante todo el verano. Pueden medir entre 7 y 20 metros por lo que nadar a su lado es impactante. Es uno de los pocos lugares del mundo donde vivir esta experiencia. La fecha recomendada para realizarlo es entre junio y septiembre, y es necesario contratar un tour que dura más de medio día y cuesta alrededor de u$80 por persona. Hay muchas agencias que ofrecen este tour, hay que consultar por las mejores (son las que te respetan más tiempo junto a los tiburones para que vivas la experiencia sin presiones). Cholencos fue la empresa que nosotros contratamos y fue excelente. También se puede visitar la Isla de los Pájaros y la Isla de la Pasión, paraísos naturales, pequeños y muy ricos.
Dicen que a ciertas horas del día (amanecer y atardecer) de un lado de la isla, desde la orilla del mar, se pueden ver delfines. Pero conviene preguntarle a la gente de ahi ya que es un dato muy local.
En el resto del día, disfrutar de la playa y de la tranquilidad del pueblo es hermoso y relajante. Holbox es maravillosa.
¿Dónde comer?
Hay suficientes lugares para comer, sobre la playa y alrededor de la plaza central. La oferta más curiosa son las empanadas y los tacos de manta raya, langosta, camarón, cazón y la pizza de langosta. Estos se consiguen en Edelin Pizzas y en un restaurante típico alrededor de la plaza central cerca de la bajada a la playa.
Y de postre el deleite de la isla son los tradicionales helados Maresa, caseros y únicos. Esta tradición es imperdible conocer. La señora, creadora de los helados y de apellido Maresa, empezó a elaborar los helados artesanalmente y rápidamente se convirtieron en una costumbre cotidiana entre los habitantes de la isla y luego entre los turistas también. Ella produce y vende los helados en su misma casa. Cuando vas a comprar un helado, te abre las puertas de su casa, entras a la sala y allí te abre un refrigerador y eliges el gusto de tu preferencia: mamey, cajeta, elote, y un surtido incontrolable.
En la isla se come delicioso y casero a precios muy económicos.
¿Dónde dormir?
Hay diferentes opciones sobre la playa y en el pueblo. Los hospedajes del pueblo son más sencillos y los de la playa ofrecen un ambiente más agradable. Hay un hotel con un concepto totalmente ecológico sobre la playa a 1 km del centro, donde refugiarse alejado de todo y disfrutar plenamente de la naturaleza, del atardecer en el mar, de las aves. Una delicia. Se llama Villas Chimay y la cabaña cuesta u$80 aproximadamente e incluye desayuno.
Los precios en general no son tan económicos pero accesibles y valen la pena porque durante el día no hay mucho en qué gastar. En temporada alta que es Julio y Agosto, marcada por la presencia de los tiburones ballena, es conveniente reserva hotel con antelación.
¿Cómo llegar y moverse?
Para llegar hay que ir primero hacia la terminal de Cancún y tomar un autobús hasta una localidad llamada Chiquila. Desde allí se puede cruzar a la isla en un ferry público (u$4) o bien en una lancha taxi (u$25) que si se juntan varias personas resulta bien accesible y el viaje más rápido.
Si vas en auto saliendo desde Playa del Carmen o Tulum, u otro lugar de la costa, hay dos caminos. Puedes ir por Cancun o por Coba. Nosotros fuimos por Coba, tomamos la carretera 307 y luego la que va hacia Coba, antes de llegar a Coba nos desviamos a la derecha y pasamos por la Reserva del mono araña, un lugar natural espectacular, con una laguna enorme por donde caminas entre el paisaje tropical y ves monos arañas en gran cantidad. De ahí nos seguimos por una carretera interna muy linda y llegamos a Kantunilkin y luego tomamos otra carretera que te lleva a Chiquila donde está el muelle para cruzar a Holbox. Frente al muelle hay un estacionamiento público donde dejar el auto por el tiempo que vayas a estar en la isla.