Es una playa muy virgen y desolada de la que apenas un área está explotada comercialmente por los cruceros que desembarcan casi diariamente. Al alejarse de aquel sector enseguida la playa vuelve a su estado natural, rodeada de pura selva.
Una angosta y extensa calle de arena hace de costanera y bordea desde muy cerca la orilla del mar. Sobre ésta existen algunos paradores para comer y beber algo y escasos hospedajes simples pero bonitos.
Sobran los terrenos donde echarse a disfrutar del paisaje.
¿Qué hacer?
Majahual invita a disfrutar de la quietud y serenidad del lugar. El entorno natural que ofrece es más que suficiente para no tener necesidad de planificar algo más.
El mar se ve inmenso y solitario, pero en toda su franja costera casi no hay playas para estar.
¿Dónde dormir?
Hay pocas opciones pero con lindo ambiente y servicio cuyos precios son medianos. Se puede acampar en algunos lugares privados o bien intentar libremente en algún sitio que no este controlado.
¿Dónde comer?
Hay pocas opciones por lo que es bueno llevar algo de comida consigo mismo. Ofrecen antojitos mexicanos, pescados y mariscos típicos y frescos.
Hay un lugar alejado pero que vale la pena por su atención y comida que se llama Xahuayxol.
¿Cómo llegar y moverse?
La mejor opción es ir en auto porque si uno quiere moverse dentro de Majahual no hay transporte público a la vista.