Es un pequeñísimo pueblo escondido entre la selva ubicado entre Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo y Valladolid, Yucatán. Es un pueblo demasiado tranquilo y desolado, al punto de preguntarte ¿qué hace la gente aquí? O más aún, ¿dónde está la gente?
Pero con todo y eso tiene un toque muy pintoresco. Su iglesia principal cuyo nombre no pudo conocer es arte "surrealista". Es un ex convento del siglo XVI y hoy funciona como iglesia pero toda la fachada de la nave está completamente en ruinas al punto de sólo conservar un extremo lateral. Es alucinante. El Museo de Castas es su emblema cultural y debe ser visitado por todo turista y viajero que quiere adentrarse a la historia maya.
Y el otro aspecto interesante son sus construcciones típicas mayas.
¿Qué hacer?
En primer lugar, visitar y recorrer el Museo de Castas, conversar con la gente que allí trabaja (conocen mucho y tienen una calidez humana maravillosa). Luego caminar por el pueblito, ver sus construcciones algunas muy antiguas y otras ruinosas, la Iglesia "surrealista", las casas típicas mayas (paredes hechas de palos de madera y techo de guano tipo palapa), las señoras con sus huipiles (vestidos típicos), la plaza central con el monumento a Jacinto Pat (rebelde heroico maya). Y conversar con la gente, la mayoría habla principalmente maya.
¿Dónde comer? ¿Dónde dormir?
No hay lugares donde comer ni donde dormir. Solamente sobre la carretera hay un puesto que vende pollo asado, muy rústico y a una cuadra un abarrotes.
¿Cómo llegar?
Desde Valladolid, salen combis de la esquina detrás de la iglesia principal. Salen cada hora aproximadamente y el boleto cuesta u$3,5.
La otra opción seguramente sea desde Felipe Carrillo Puerto.