La iglesia fue construida en 1618. Sus torres se han caído alguna vez y vuelto a construir. No tiene un techo como parte de la estructura, sino uno provisorio hecho de lámina (chapa). Todo esto se debe a que por debajo de la iglesia pasan aguas subterráneas y el suelo entonces es frágil y por lo mismo, no resiste una estructura tan pesada, porque se rompería.
Esto es solo introductorio porque lo más interesante es el Cristo de Agonía, que habita en su interior desde 1926. Sólo hay tres en el mundo.
Este Cristo pasó de casualidad por Coscomatepec en su camino hacia Xalapa, la actual capital del estado, destino final. El clima tormentoso lo detuvo en Coscomatepec porque seguir camino implicaba el riesgo de dañarse.
Las lluvias fuertes no paraban. El Cristo permanecía por días y los coscomatepecos se encariñaban más con él. Esto no era posible. Sin embargo, un hacendado con dinero, lo compró. Era la única manera de retenerlo. Y lo donó a la iglesia. A partir de ese día, dejó de llover.
Cualquier coscomatepeco a quien le preguntes acerca de de esta historia te dirá que eso pasó porque el Cristo quería quedarse allí.
Es un pueblo muy católico. Al punto que bautizan y casan a sus animales para que al recibir el sacramento de Cristo, tengan la bendición de la fertilidad.
Simbolismo del Cristo de la Agonía:
Ejemplifica el último instante de la agonía de Jesucristo. Su mirada al cielo expresa "Perdonamos Padre pues no sabemos lo que hacemos". No tiene aún heridas, sus brazos están extendidos y sus manos en posición de oración. Demuestra tranquilidad y paciencia.
