Es la capital del estado de Veracruz. Es una ciudad fresca, pintoresca, alegre, movida, pero tranquila a la vez. No parece una capital si consideramos el típico bullicio urbano de las capitales del mundo.
El centro histórico es precioso, tiene mucha vida a toda hora y mucho por recorrer.
Hay parques en desniveles, miradores panorámicos en pleno centro, museos, centros culturales, iglesias, edificios históricos, cafés, restaurantes, callejones y callejuelas, subidas y bajadas, y un agradable ambiente de gente deambulando, sobre todo joven.
Uno de sus toques más lindos sucede a la hora del atardecer cuando la niebla espesa empieza a cubrir lentamente el horizonte hasta arrimarse a las calles. Sin embargo las mañanas amanecen despejadas y frescas.
¿Qué hacer?
El encanto de Xalapa se desparrama en todo el centro histórico, perfectamente conservado. El punto de encuentro es el Parque Juarez con sus desniveles, exposiciones de arte moderno, arboles y flores, y miradores. En frente está el Palacio Municipal y un lado el Palacio de Gobierno Estatal. En su recova hay una feria de artesanos y gastronomía típica y casera todos los días del año. Frente a esta se encuentra la Catedral muy imponente.
Darle vueltas y vueltas a todo el centro y sus alrededores te sumerge en calles y callejones muy pintorescos, como el Callejón del Diamante donde se exponen artesanos hippie y el Callejón de Jesús te Ampare en el barrio de San José. Allí también hay una iglesia muy bonita. Todas estas calles tiene un estilo colonial, sus casas tiene techos de tejas, ventanas con rejas de hierro, puertas macizas de madera y muchos colores.
El Parque Xallitic es muy lindo y tiene un gran valor histórico. Allí se pueden ver las antiguas lavanderías que los conquistadores construyeron para que los autóctonos y los arrieros se bañaran con el agua de manantial que corría por ese pequeño monte. Hoy en día se encuentran personas lavando ropa allí o su cabello.
Hay museos culturales, muchos cafés y restaurantes, mercados populares y tanto más por conocer.
Pero para mi lo mejor de esta ciudad se conoce caminando sin rumbo por unos días, conversando con su gente y contemplando.
¿Dónde comer?
Hay variedad de restaurantes por todas partes con comida regional e internacional. Aunque no sea típico, hay un restaurante italiano a un par de cuadras del Parque Juárez económico, delicioso y con muy buen ambiente. Siempre tiene gente.
Vale la pena también probar algunos antojitos típicos en la feria de artesanos que se encuentra en la recova del Palacio de Gobierno Estatal, sobre la avenida Enríquez.
¿Dónde dormir?
Hay muchas opciones de hoteles, la mayoría céntricos. Algunos más antiguos, otros más modernos, pero todos en general ofrecen muy buenas instalaciones. Los precios van de $1OO en adelante por habitación doble. Hay hoteles muy bonitos construidos en antiguas casas de estilo colonial.
Y lo mejor de todo es que hay un hostal juvenil: De la Niebla. Pertenece a la cadena Hostelling Internacional. Está ubicado en pleno centro, a tres cuadras del Parque Juárez. Tiene cocina, Internet, espacios al aire libre, sala de estar, dormitorios compartidos y privados con lockers. Los espacios son amplios, prolijos y confortables. Y sobre todo, tiene la ventaja de los hostales: compartir con gente de diversas procedencias a toda hora.
Por persona cobran $145. Hay descuentos para miembros de HI y para estudiantes con ISIC u otra credencial.
¿Cómo llegar?
Al ser la capital, se puede llegar directo desde cualquier punto del país. Por ejemplo, desde Distrito Federal ADO sale de la terminal TAPO con frecuencia por $350 aproximadamente y tarda unas 5 horas. Dentro del estado, también hay transporte de toda procedencia con ADO o Eje. Por ejemplo, si estas por el norte del estado el autobús hace el recorrido desde Poza Rica, pasando por Gutiérrez Zamora, Costa Esmeralda y Cardel. Desde Gutiérrez Zamora, ADO cuesta $162 y tarda 4 horas, y Eje cuesta $132 y tarda 5 horas.